Temas Semana 15
Radiactividad
Radioisótopos
Fisión y fusión nuclear
La radiactividad fue descubierta por el científico francés
Antoine Henri Becquerel en 1896 de forma casi ocasional al realizar
investigaciones sobre la fluorescencia del sulfato doble de uranio y
potasio. Descubrió que el uranio emitía espontáneamente una radiación misteriosa. Esta propiedad del uranio, después
se vería que hay otros elementos que la poseen, de emitir radiaciones, sin ser
excitado previamente, recibió el nombre de radiactividad.
El descubrimiento dio lugar a un gran número de
investigaciones sobre el tema. Quizás las más importantes en lo referente a la
caracterización de otras sustancias radiactivas fueron las realizadas por el
matrimonio, también francés, Pierre y Marie Curie, quienes descubrieron el
polonio y el radio, ambos en 1898.
La naturaleza de la radiación emitida y el fenómeno de la
radiactividad fueron estudiados en Inglaterra por Ernest Rutherford,
principalmente, y por Frederick Soddy. Como resultado pronto se supo que la
radiación emitida podía ser de tres clases distintas, a las que se llamó alfa,
beta y gamma, y que al final del proceso el átomo radiactivo original se había
transformado en un átomo de naturaleza distinta, es decir, había tenido lugar
una transmutación de una especie atómica en otra distinta. También se dice (y
esta es la terminología actual) que el átomo radiactivo ha experimentado una
desintegración.
La radiactividad es una reacción nuclear de "descomposición
espontánea", es decir, un nucleido inestable se descompone en otro más
estable que él, a la vez que emite una "radiación". El nucleido hijo
(el que resulta de la desintegración) puede no ser estable, y entonces se
desintegra en un tercero, el cual puede continuar el proceso, hasta que
finalmente se llega a un nucleido estable. Se dice que los sucesivos nucleidos
de un conjunto de desintegraciones forman una serie radiactiva o familia
radiactiva.
Radioisótopos
Una especie atómica viene definida por dos números enteros:
el número de protones que hay en el núcleo (llamado número atómico, Z) y el
número total de protones más neutrones (llamado número másico, A).
Se entiende por isotopos los átomos de un elemento con el
mismo número atómico pero con distinta masa atómica, es decir, con el mismo
número de protones y por tanto idénticas propiedades químicas, pero distinto
número de neutrones y diferentes propiedades físicas. Los isótopos pueden
ser estables e inestables o radioisótopos, teniendo los núcleos de éstos
últimos la propiedad de emitir energía en forma de radiación ionizante a medida
que buscan una configuración más estable.
Fisión y fusión nuclear
Fisión
La fisión nuclear se trata de una reacción en la cual un
núcleo pesado, al ser bombardeado con neutrones, se convierte en inestable y se
descompone en dos núcleos, cuyas masas son del mismo orden de magnitud, y cuya
suma es ligeramente inferior a la masa del núcleo pesado, lo que origina un
gran desprendimiento de energía y la emisión de dos o tres neutrones.
Estos neutrones, a su vez, pueden ocasionar más fisiones al
interaccionar con otros núcleos fisionables que emitirán nuevos neutrones, y
así sucesivamente. Este efecto multiplicador se conoce con el nombre de reacción
en cadena. En una pequeña fracción de tiempo, los núcleos fisionados liberan
una energía un millón de veces mayor que la obtenida, por ejemplo, en la
reacción de combustión de un combustible fósil.
Si se logra que solo uno de los neutrones liberados produzca
una fisión posterior, el número de fisiones que tienen lugar por unidad de
tiempo es constante y la reacción está controlada.
Fusión
La fusión nuclear es una reacción en la que dos núcleos muy
ligeros se unen para formar un núcleo estable más pesado, con una masa
ligeramente inferior a la suma de las masas de los núcleos iniciales. Este
defecto de masa da lugar a un gran desprendimiento de energía. La energía
producida por el Sol tiene este origen.
Para que tenga lugar la fusión, los núcleos cargados
positivamente deben aproximarse venciendo las fuerzas electrostáticas de
repulsión. En la Tierra, donde no se puede alcanzar la gran presión que existe
en el interior del Sol, la energía necesaria para que los núcleos que
reaccionan venzan las interacciones se puede suministrar en forma de energía
térmica o utilizando un acelerador de partículas.
Una reacción típica de fusión nuclear consiste en la
combinación de dos isótopos del hidrógeno, deuterio y tritio, para formar un
átomo de helio más un neutrón.





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